Malek
01 jul 2006 4 comentarios
Antes no me preocupe por escribir de el, cuando amo tanto algo no escribo de ello, no escribo de mis hermanos, ni de mis amigos, pocas veces de las cosas que me pasan a mi.
Pero Malek se merece mi atención y mi agradecimiento. Porque llegó cuando lo necesitaba y no se fue por su voluntad.
Malek es un hermoso perrito de seis meses de edad, el 30 de junio cumplió sus seis primeros meses, es pisis y nació en este, el buen año del perro. Tiene el cabello enmarañado, como yo; los ojos negros que ya saben, brillan rojos a en la oscuridad; era un perro totalmente diferente, porque al tiempo que usaba rastas, tenía en las patitas delanteras un par de guantes blancos y en las traseras sus zapatitos casi siempre bien lustrados de un blanco tan perfecto como el de su pechera. A mi hermana siempre le gustó su perfil aunque nos dimos el estúpido lujo de cortarle las greñas que le cubrían los ojos. Su cola, hasta hace unas semanas se presumía como un lindo arbolito de esos que tienen las ramas desparpajadas a los lados, hasta que igual se nos ocurrió cortarle los sobrantes y quedó como una finísima palmera.
Malek necesita de mucha atención, jeje, como su dueña, hacíamos la pareja perfecta, porque a él necesitaba pelearse, jugar, amor y yo necesitaba a quien anclarme. Así que cuando mi hermana me lo presentó, bueno, aunque yo sabía que era casi casi un amor imposible me aferre desde nuevo a sus ojitos suplicantes y su piochita blanca.
Creo que el tiempo que pude compartir con el, fue feliz. Y yo también lo fui. Pero como buen amor imposible, como buen amor bizarro, tiene variables que ninguno de los que lo forman puede predecir o controlar y he ahí que encuentran su Némesis, sus inquisidores; y por un mal juicio me lo arrebataron de las manos. Por un error, por una reverenda estupidez. Espero que él logre acoplarse a su nueva familia, que es el consuelo que me queda. Yo nunca he sido apta para cuidar nada, yo nunca he sido confiable, así que espero que quien se lo llevó haya tenido el buen juicio de dejarlo con alguien que logre, sino amarlo como yo, cuando menos le tenga la paciencia que necesitamos quienes hemos sufrido deshonrosas pérdidas y tenemos un alma tan sensible.
No se me ha revelado donde esta, tal vez pase mucho antes de que pueda saberlo de nuevo, así que hazme un favor, como nunca volveré a pedirte otro, si sabes, si lo haz visto, si te lo han entregado a ti, no lo dejes dormir solo, porque no esta acostumbrado al frío. Adora su bola verde, teníamos pensado regalarle una nueva hoy, porque la primera la había destrozado de lo mucho que la jugaba; no es cara, solo es uno de esos artefactos para el baño personal, un pedazo de fibra hecha bolita, te cuesta alrededor de 15 pesos mexicanos, si le coses un cascabel que haga suficiente ruido, no te costará más de 3 pesos y lo tendrás muy contento, tal vez eso pueda mitigar su dolor.
Mi alma se queda más seca cada vez, así que no te preocupes, si llego a saber lo bien que lo tratas, no te lo quitare, porque sobre mi sufrimiento esta su bienestar y si tiene un patio grande donde correr, yo me daré por más que bien servida.
Te agradezco que lo recibieras. Y Sé que el te pagará con creses porque a mi me hizo feliz.
jul 03, 2006 @ 09:07:21
Chaaaleee pero que mala onda, yo fui testigo de tan gran amor y de hecho hace muy poquito que los compas de CCH lo fuimos, te acabo de mandar fotitos por lo menos para que quede registro más palpable de la wapura de Maleek.
u_u neto que mala onda.
jul 03, 2006 @ 17:05:55
ya cuentame que pasó, me da curiosidad… ahh por cierto ya vi una foto suya y si está chido tu perro
jul 04, 2006 @ 17:59:42
Oye de dodne tomaste el apellido lioncourt, quieros aber esa historia porfas.
jul 06, 2006 @ 10:30:02
Agradesco a los interesados, a los amigos, a los compas.
Para el nuevo visitante, contesto: Lestat Du Liouncourt es un personaje de las ya muy conocidas cronicas vampiricas de Anne Rice. Y creo que quizas debiese